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Sitio dirigido, escrito y editado por Juan A. Sánchez (España)

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Para acceder a él, tanto en "papel" como en formato digital, lo más comodo es acceder al buscador de Google. Escribir "La Senda del Fuego" y allí lo teneis en un amplio escaparate de librerias. "Punto Rojo Libros", "Agapea Libros",  "Casa del Libro", "Amazón", "Corte Ingles", etc. Y tambien en librerias de Sudamérica.


Gracias por vuestra atención. 

Serie "La Gran Invocación"

Has pasado año 2020… y aun cuando las apariencias indican que no te lo mereces… permíteme darte las gracias por razones que nunca podremos olvidar.

Todos, alguna vez, necesitamos hacer un alto en el camino, echar pie a tierra, un pequeño silencio y reencontrarnos..

Una reflexión acerca de la Luz que precipita "La Gran Invocación" sobre la Humanidad en estos tiempos tan importantes para nuestro planeta

Ese es nuestro trabajo como Humanidad. "Restablecer el Plan en la Tierra". 5º y último video de la serie LGI


No comparar es revelar la "Belleza" que nos viene instalada de fabrica...

"La Gran Invocación" reclama la afluencia de Amor hacia toda la esfera donde la Humanidad, como sus agentes, expresamos la Vida.

?Cual es el Propósito que algunos Hijos de la Humanidad conocen y todos servimos?

Ese es el gran trabajo que, como Humanidad, debemos realizar. ¡Es nuestra responsabilidad!

Dedicados a la Luz...

Eres Luz en cualquier momento de tu vida. Más potente, mas ténue pero... ¡siempre Luz!

Diversos temas

Dedicados a "esos meses" del 2020

?Es posible que una mascarilla, tiempo hace ya, haya ocultado tu Luz. Que te haya ocultado de ti mismo?

Tras el confinamiento. Tras muchos días de silencio e, incluso, de soledad... compruebas que la Vida prosigue infatigable.

Y si es así, ábrete a una nueva visión de ti mismo. Advierte que estas vivo, que debes estar despierto a los nuevos tiempos. Abierto a la esperanza que crece, incansable, en ti y en la Humanidad

Fina Oliver

Wesak 2020

Reflexion acerca de la especial importancia de la bendición del Buda este año 2020

Unas reflexiones que nos invitan a la "Superación del Ser"

Tenemos que empezar por reconocer…¡hagámoslo! ¡Que somos “Hijos de la Luz”!. Y actuar como tales...

Que cuando tus ojos se abren a un nuevo dia, te unes al trabajo del Sol. Amanece Él y amaneces tú...

Nuestra vida es como un escenario en el que tú, yo, todos somos siempre la actriz, el actor. Siempre únicos e insustituibles...

Cierto es que nadie como tu conoce el aire que respiras de la Vida.

Imagina que eres expresión de la Verdad y la Belleza

Tenemos que empezar por reconocer…¡hagámoslo! ¡Que somos “Hijos de la Luz”!. Y actuar como tales...

Vivimos tiempos que reclaman la aportación luminosa de cada Ser Humano. La empresa que tenemos por delante es de una tremenda importancia en la historia de la Humanidad.

En muchas ocasiones, nos vemos obligados a comer de los frutos de un árbol que parece haber existido desde siempre y que, bajo sus ramas, ha nacido y crecido todo cuanto intenta esclavizar a la Humanidad.

Una aproximación a la Libertad del Corazón.

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Conferencias y charlas sobre Agni Yoga


Conversando en la Senda de Fuego

Durante los últimos años he subido diversos videos a YouTube. Algunos los he editado como consecuencia del trabajo que desarrollamos dentro del "Grupo de Estudio del Agni Yoga".


Gracias por tu atención en nombre de Maggy y Josefina de Colombia.  Iván Maldonado de Bolivia.  Ana, Marcela, Daniel de Argentina y Juan desde España . Os indico el enlace a un trailer.

La Luz del Alma

Texto de los videos publicados en: AudioeSSen "Mi voz es tu voz"

 (Cada titulo contiene un enlace para acceder al video)



Dedicado a “Jeshua”


Queridos amigos todos. Concluida la serie de diez videos que dedicamos al “Genio del Corazón”, surge de lo más profundo la necesidad de seguir reencontrándonos  en la esfera de Luz de donde brota nuestra naturaleza… de  percibirla  como la Fuente de la que se alienta nuestra Vida…

 

¿Y cómo compartir nuestra Luz sin acudir al Manantial de las Aguas de Belleza, Verdad y Perfección que brotan en el Alma de nuestra Humanidad?... ¿Cómo no beber de Él  aun cuando, a veces, nos sentimos acechados por las tormentas de nuestro aprendizaje en la densidad?… ¿Cómo evitar los efectos de haber bebido las “Aguas del Olvido”?...

 

Amiga… amigo mío… Permíteme aproximarme a tu Luz... ¡Que es mucha!... y al celebrar la unión… ¡que nuestro Corazón brinde con  las Aguas de ese Manantial!...

 

Gracias por tu presencia… y mira… te confieso que me es imposible evitarlo… ¿Cómo evitar abrir nuestro Corazón a esa expresión de Amor que una abierta… franca y sincera amistad debe decorar?

 

¿Cómo poner límite a la Luz de nuestra Alma? ¿Cómo no abrir decididamente sus ventanas?... ¿Cómo no decir?... ¡basta ya a los cortinajes densos que pretenden ocultárnosla!…

 

¿No hemos nacido de la mano de la Luz?...  ¿No sabemos que debemos decorar la senda de nuestra vida con Ella?... Entonces… ¿Porqué permitir que el caudal de amistad y de fraternidad que ilumina nuestro proyecto común como Humanidad… se vea, a veces,  empantanado… y por desgracia germinando, en él, el moho de la desesperanza?…

 

¡Asumamos que tú!... ¡que yo!... ¡todos!... somos el propio Dios hecho Humanidad… ¿Cómo pues seguir soportando la oscuridad que, desde extraños orígenes,  se cierne sobre nuestra divina naturaleza? ¿No será que se pretende acallarla?...

 

¡Pero no!... ¡Que nada la silencie!... ¿Hemos llegado hasta aquí  para que cunda el desaliento en nuestros días?  ¿No somos acaso, reconozcámoslo en nuestro Corazón,  “Trabajadores de la Luz” ?... ¿no hemos llegado con ese título a este recodo de la Vida  para iluminarlo?... ¡No… que nada nos silencie!... ¿Acaso no nos habla el Alma… con la voz del silencio… acerca de un nuevo mundo en el que podamos expresar nuestra Luz?… es decir… ¡Su Luz! 

 

¿Y no nos habla de esa Esfera de Luz Blanca la voz maestra de Jeshua?... ¿No se inunda de amistad y cercanía nuestro Corazón al sentir su proximidad?... Gracias Jeshua… hombre, amigo y Maestro… ¡cómo sentimos tu proximidad en nuestra tarea como Humanidad!

 

Y el Alma… ¡Ah… el Alma amigos míos!… A Ella orientaremos la mirada de esta serie en los próximos tiempos… ¡A Su Luz! ¡A su Maestría! ¡A su Maternal regazo!... ¡A la Paternal confianza que deposita en nosotros!...

 

Y que Ella sea la profesora tierna, dulce y apacible que nos muestre la conexión… el Hilo Blanco de Luz… con nuestra realidad Interna…

 

Amigo… amiga… en la tarea de una nueva Humanidad estamos emplazados…

 

Desde el Corazón

Juan







Tu mirada más luminosa


 

Caminas por una acera… y al cruzarte con alguien… unas veces saludas… o eres saludado… con un ¡hola!...  y otras con un gesto al que siempre le acompaña una mirada…  Un saludo que unas veces es correspondido y otras te responde una mirada huidiza… apagada… cuando no desviada…  ¡qué triste es percibir que el temor ha vaciado de  luz tantos ojos que debieran ser fuente de ella…

 

Parece ser el signo de los tiempos… el signo de la mirada vacía de esperanza… y que se oculta tras las gafas de tan solo querer ver la ficción en la que, como Humanidad,  nos hemos instalado… gafas que impiden el fluir de la mirada afectuosa surgida del Corazón… como si fueran las llaves del carcelero que pretende instalar a la Humanidad en el miedo… no se sabe a qué… ¡pero miedo!

 

Pero… amigos míos… y afortunadamente... si es cierto que, a veces,  sabemos responder a una mirada… o que nuestra mirada es respondida… ¡y que momento de saludo!... ¡de reconocimiento!... ¡que saludo caldeado por el Fuego del Corazón!... ¡Qué momento para proclamar un basta ya!... ¡para romper los moldes del miedo y que aprisionan a la Humanidad!…

 

Moldes forjados en la falta de dialogo… en la falta de futuro… del exceso de “influencers”  de la nada… en un telediario programador de vacíos… en el temor al uso de la libertad… en el miedo a “eso” hoy impronunciable… miedo que se asoma en una mirada vaga… indiferente o perdida por encima de una mascarilla… ¡Cuanta soledad se advierte en todo ello!...

 

Pero ¡sea!… Amigo, amiga mía… ¡rompamos esos moldes... ¡Que hoy no toca hablar de ellos!... ¡Toca hablar de la Luz que los ojos son capaces de irradiar!...  de esa mirada por la que vuelcas en el mundo todo lo hermoso que encierras… ¡Tu mirada más luminosa, libre y prometedora!…

 

Pero… ¿Cuál es el combustible que la alimenta?... ¿Es acaso ese combustible como un colirio de  Luz?…  ¿Será tu necesidad de exportar afecto al mundo?... ¿No es esa luz en ti… la que te permite conocer si observas o eres observado por ella?...


¿Y ese colirio de Luz no es el que ajusta la belleza de tu mirada?… Un colirio cuya eslogan de fábrica dice… ¡Se Luz en cada uno de tus pasos por la Vida!… ¡Que tu mirada no se oscurezca!...


Y si me permites un consejo… ¡ese colirio no lo compres!... ¡observa que ya te viene instalado de serie!... ¡contémplalo todo como un conjunto perfecto en el propósito de la Vida!...


Y  tus ojos… ¡querido compañero de sendero!... ¡siéntelos!... ¡vívelos por un momento!... ¿Acaso no son los ojos de tu Alma?... ¿No será que Ella contempla la vida de la densidad a través de ti?... ¿Que la experimenta en la densidad a través de tus sentidos?… ¡Y que son los suyos!... ya que no olvides que “lo que es arriba es abajo”… ¿Y no son su tarjeta de visita las ocasionales chispas que irradias desde  tu mirada?…


¿Compartes que una mirada iluminada por la comprensión… una mirada preñada de compasión no distingue entre las formas ni las edades?... ¿Qué admira la lozanía creciente de una rosa o valora cuando se marchita después de  difundir su aroma y sacrificarse  en el altar de la ancianidad?…

 

¿No será que la mirada es como el periscopio del Corazón y contempla como la belleza se contiene en todo… aun en lo aparentemente desagradable… ya que los diseños de la Vida alcanzan hasta el último rincón, si es que lo hay, de Si Misma…

 

¡Preguntémonos!… pregúntate pues… ¿Cuál es el secreto que se encierra tras la mirada del caminante que se sabe  hacia donde se dirige… pero nadie… realmente nadie…  conoce la intención real de sus pasos?…

 

Amigo, amiga mía… ¡Que intercambio amoroso el  captar la sutileza de una mirada luminosa… ¡Que ocasión de mirar y devolverla!...

 

Así pues…  ¡Miradas que rompan moldes y qué sean luminosas!... ¡Que den fe de lo que realmente somos!...

 

¡Que necesario es romper los moldes del miedo!... ¡De mirar y proyectar al mundo la realidad de nuestra naturaleza!... Amigos míos… ¡La Luz del Alma!...

 

 

 

Desde el Corazón…

Juan







Escucha la Vida


 

 ¡Shhh!... guardemos silencio… cubrámonos con el manto de las estrellas… y que  nuestros oídos se abran… ¡ya, por fin!... a los misterios que llaman a la puerta de la Humanidad…

¡Y puesto que los “nuevos tiempos” ya comienzan a agitarse en los corazones!...  entonces…  ¡que se abran sus ventanas  y que su Luz  deslumbre a las bandadas de cuervos que intentan ocultarlos!… ¡que sus miserias de oro queden al aire y las disuelva el viento de la Vida!... ¡Que no queremos ir a otro planeta a poner anuncios de refrescos!... Que queremos honrar a este… ¡el nuestro!

 

Pero amigos míos… os digo... ¡Amemos a esos cuervos!... ¡Hagámoslo en una medida que… quizá… ellos desconozcan todavía!… ¡Que solo a través del Amor se puede disolver su ignorancia… ¡Que son todavía incapaces de imaginar la gloria que como Humanidad nos espera!…

 

No  secundemos su ruido… y que el Alma de la Tierra haga Su Trabajo… Que bien sabemos,  la Luz… por pequeña que sea… siempre disipa las tinieblas… Y la Humanidad… aunque lo desconoce todavía… ¡es esa Luz!...

 

En el video anterior convocamos a la Luz del Alma para que se precipitara por nuestra mirada… y ahora… dejemos que nuestros oídos perciban sus pasos en el escenario de nuestra vida… alejemos de él todos los ruidos y mezclemos  en él nuestras voces… ya sean de bajos… tenores… de las siempre altivas sopranos y la dulzura de las contraaltos… ¡Mezclémonos en una pauta armoniosa con la cuerda… el viento y la solemne percusión!…  ¡Anunciemos con nuestro canto la llegada de la Era de Luz esperada!... 

 

¡Y que cada uno de nosotros sea la extensión de su Alma!...     ¡compartamos el pentagrama en el que la Voz de la Belleza escribe sus mejores notas!… ¡Ahhh, amigos!... ¡qué momento  en  el que toda nuestra atención e intención esté puesta en el “saber escuchar” la música que se crea en ese escenario!… ¡Qué  momento cuando nos apercibamos de la nota clave de la Vida!…

 

 

Amiga, amigo mío… ¡Ábrete a escuchar la voz cálida y maternal de tu Alma!…  ¡Sssshh!... envuélvete en tu silencio... y atiende esa “nana” cantada con voz que solo las madres saben entonar!…   escucha Su Voz…   ¡Que aletée  el ángel que  tú eres!… escucha el canto del Hogar del que procedes y al cual retornas…

 

¡Si!... que todo sonido…  el silencio mismo… es la “voz” de la Vida que te advierte de su presencia… Y siempre… en una danza  constante de vibraciones que construyen figuras densificadas… hijas del ruido… o gráciles contornos sutiles de Luz que… como mariposas acompasan su vuelo a la armonía que se deja oír a través de los altavoces de tu Corazón...

 

¡Pero, ay… bien sabes que no siempre es así!…   que  en muchas ocasiones… a tus oídos de lo cotidiano les molesta el silencio y se dejan seducir por el ruido de la mentira mal disimulada de una noticia en televisión… por lo ficticio en la voz del o la “influencer” de turno… por las imágenes engañosas de un anuncio y por un mensaje  embaucador que se desliza de ellos…

 

 

Pero… ¡Ah, que misterio!… los oídos  no pueden comprender que cuando “tan solo oyen”… para ellos el silencio es sinónimo de muerte…  mientras  que cuando “escuchan”… el silencio es el timbal glorioso con el que tu Alma te anuncia su proximidad…

 

He ahí la diferencia entre “oír” y “saber escuchar”… y siendo así… ¡tú!… que eres la expresión de tu Alma... asume la gratitud de escuchar la Vida… y no te sientas herido por ruidos pronunciados sin verdadera intención y… al tiempo… aprende a captar las sutilezas de los sonidos que entonan otros Corazones…

 

Deja de oír lo que tus sentidos “quieren oír”… y escucha… pon tu atención en  lo que “realmente es”… Y ¡por favor!... Oye las razones ajenas con la misma mesura y comprensión que esperas sean oídas las tuyas.

 

Y bien amigos… cierro este trabajo con un íntimo deseo… ¡que nuestro más corto silencio sea el más dilatado contacto con nuestra Alma… y que Ella nos permita discernir el aleteo del “Nuevo Mundo” que se aproxima… y las fanfarrias del viejo que ya agoniza… Entre la Luz creciente y las luces engañosas que ya son pasado…

 

¡Sintamos ese aleteo… oigámoslo tal como los enamorados se oyen cuando unen sus corazones!...

 

Amigo… amiga mía… ¡Ah!... un último consejo… Permítete “escuchar” la belleza a través de tus oídos… escucha y degusta la armonía con la que te deslizas en el escenario de la Vida… y regálate a ti mismo… y que por tantas cosas te lo mereces… un convencido y  rotundo…  ¡¡me gusta!!...

 

 

Por todo ello… y por un canto a la esperanza…

Juan




Advierte "Su" presencia



¡Como pasa el tiempo!...  Permitidme un recuerdo… Fue un domingo luminoso de esos que un grupo de amigos sacan a pasear su amistad… y también a los muchos chiquillos… a disfrutar de un día de buen rio y montaña…

 

Un día de esos que te sugiere compartir confidencias y saborearlo todo ello aderezado  con las risas y el chapoteo de la gente menuda en las aguas todavía frías de la primavera… frías todo cuanto de bueno se puede compartir de esa amistad…

 

Un día de alegría… de  comida grata y… como no… al atardecer… y con permiso de los mosquitos… algo que por aquellos años todos estábamos deseando hacer… ¡filosofar!… sacar a pasear el sentir de “lo trascendente” y mostrarlo con vehemencia… ¡¡como si descubriéramos los mundos internos por primera vez!!   

 

Un día que ya queda muy atrás… como muy escondido en el siglo pasado… pero de recuerdo siempre vivo…

 

Pero… ¡de repente!... un soplo de  extraño silencio… un penetrante incienso arábigo como mezclado con esencia de rosas… y aparecer una extraña sonrisa en las caras…  percibir satisfacción y beatitud en todas ellas… todo fue uno…

 

Os confieso que ya fuera un ángel… un maestro… ¡e incluso un extraterrestre!... lo recibíamos como una bendición de esa “extraña presencia”. Ya que eran tiempos en los que hablábamos de todo… casi con ilusionada ignorancia… pero siempre… siempre abiertos, como niños codiciosos, a cualquier novedad que se pudiera producir…

 

Amigos míos… Con toda seguridad que a muchos de vosotros os ha ocurrido lo mismo… y si es así… os invito en este momento de amistad… a que unamos nuestros recuerdos… y como si  hubieran ocurrido ajenos al tiempo… Como en una meditación grupal en la que todos estamos dispuestos a participar…

 

Que para quienes ya peinamos canas… nuestro despertar  en  los años setenta y ochenta del siglo pasado… constituyó momentos de un increíble reencuentro… Y beberse los libros de filosofía… embarcarse en la espesura de los libros esotéricos… escuelas… contactar con extraterrestres de Venus o Ganimedes… y muchos grupos… ¡grupos crecientes como setas!… y apurar todo ello como si la esperanza del  mañana ya fuera realidad en el presente…  ¡Que inocencia mostrábamos!... ¡y que caramelos nos concedieron desde los mundos internos!...

 

¿Cuántos “cambios del mundo” hemos esperado desde entonces?... ¿y cuantas veces nos hemos dicho desde el año 82… “bueno quizá en el 2000, en el 2012…” ¿o será en el 2025?...  Lo cierto es que hemos llegado a este tercer decenio del Siglo XXI de una Humanidad que parece desencantada…  ajena a esa esperanza y… ¡que tristeza!… atenta al postureo de  influencers de una nada que se asoman en un triste sinsentido por las redes… pareciendo que todo sobra… mientras que… bien lo sabéis… ¡son tantos los anhelos que todos aquellos jóvenes… hoy ya no tanto… seguimos echando en falta!...

 

Pero… cierto es que hay muchos jóvenes que están despertando del terrible sueño del pasado… del miedo instalado en el adn de hombres y mujeres esclavizados por el poder económico y la ignorancia…

 

Ellos son quienes deben vertebrar esa Humanidad que comience a sentir la necesidad de amar al planeta… de conservarlo… de sustituir, por citar alguno,  el caduco concepto de la caridad por un acto abierto de restitución,  justicia y fraternidad universal…

¡Que esperanza tenemos depositada en vosotros… gente joven que esto escucháis!… ya que a vosotros os corresponde tomar el testigo a esos soñadores del siglo pasado entre los que, por edad,  ya me encuentro… vosotros y vuestros hijos sois los depositarios de una nueva y potente Luz que anuncia la llegada de la Tierra Prometida y que nosotros, seguramente, ya no entraremos en ella… Bueno… espero que “en la próxima estación de la Vida”… ¡¡sí!!...

  

 Entonces… ¡ea!... ¡dirijamos nuestra esperanza hacia esa Luz y  que su presencia no sea un futurible!… Sintámosla como un presente tal como podemos apercibirnos de aromas… colores y  sutilidades con los que la Vida… con generosidad… obsequia nuestros sentidos si estamos despiertos... sepamos advertir la Presencia de “eso” que podemos denominar Dios… Padre… Madre… ¡como queramos!... pero eso si… ¡que hermoso mundo cuando como Humanidad nos sintamos envueltos en Ella!…

 

Y el caso es que tenemos capacidad para hacerlo… ¡hagámoslo pues!...

 

Amiga, amigo mío… Te sugiero que cierres tus ojos… Siente en ti Su Presencia tal como los sentidos de una flor se abren a la maternal primavera… ¡Siéntete en ti que tú eres El!... ¡Siéntete en el infinito microcosmos que albergas en tu interior!... ¡Siéntete en ese día de amistad, sol y chiquillería!...

¡Que todo está hecho y pensando para ti!... ¡Que todo  muestra la Presencia de la Belleza!... y mira… restituye… ¡¡regálate tu propia fragancia!!… ¡Sí… no dudes!... la fragancia de la maestría que encierras… Y aproxímala a tu vida…

 

Y en tus días… ¡sé alma luminosa… encarnada y despierta!... y  cuando hables… sientas… o ames… que se advierta la presencia de un hijo… de una hija de “Aquel del Cual nada se puede decir”!... Bueno… digamos que de la LUZ…

 

Y que si vuelves a sentir el aroma de rosas adviertas que es tu Corazón el que abre las puertas a la magia envolvente de la Vida…

 

Con amor… Juan




El sentir de un alma joven


Queridos amigos…

Quizá recordéis que en el video anterior “Advierte Su Presencia”… un grupo de amigos y su chiquillería… como en otras tantas veces… habían salido al campo para disfrutar de un buen día de primavera… y mientras esos chiquillos se bañaban en el rio… los que ya entonces nos considerábamos mayores… ¡madre mía como pasa el tiempo!... preparábamos la comida y después de una buena siesta a la sombra de un árbol… pues nada… a charlar… a platicar como se dice por tierras americanas de esto y lo otro… hasta coincidir siempre en lo que a todos nos unía… que parecía que todos estábamos abonados a la sección extraña de las librerías… y que si este libro o el otro… ¡y que  deseo  por descubrir los misterios de la Vida!... y todo ello entre el rol de las madres con las meriendas y desear todos que los chiquillos al final se sentaran entre nosotros… nos dejaran tranquilos… y ¡hablar!...

¡No! cierto es que mucha  gente joven de hoy ya no sabe vivir esos momentos!... Pero bueno… ¿es eso así?... Quizá ya no buscan la esperanza en los libros entre el polvo de las estanterías… pero lo hacen a través de links… webs… y todas esas zarandajas con las que nos atormenta  la lengua inglesa… 

Pero bueno… me permito repetir unas frases del video anterior y que dicen así… 

 

“Pero… cierto es que hay muchos jóvenes que están despertando del terrible sueño del pasado… del miedo instalado en el adn de hombres y mujeres esclavizados por el poder económico y la ignorancia… Ellos son quienes deben vertebrar esa Humanidad que comience a sentir la necesidad de amar al planeta… de conservarlo… de sustituir, por citar alguno,  el caduco concepto de la caridad por un acto abierto de restitución,  justicia y fraternidad universal…

¡Que esperanza tenemos depositada en vosotros… gente joven que esto escucháis!”…

¡Pues bien, amigos!... Esos chiquillos han crecido… y ya son hombres y mujeres… Y uno de ellos ha aparecido… y me ha hecho llegar su comentario a dicho video… y que dice así…

“¡Qué bello y qué manera más bonita de trasladarse por unos instantes a ese lugar en la naturaleza al que haces referencia!... Me he sentido, por unos instantes, que ahí estaba yo, en plena naturaleza, tumbado en una cama extensa de hierba fresca, mirando hacia arriba…

 Y mientras oía el avance del vídeo notaba como en mi cara, de vez en cuando, se reflejaba un poco de sol que accedía entre las hojas y ramas de un frondoso árbol cuando éste se ajustaba debido a una leve brisa de primavera-verano…

No me quedan adjetivos para describir tu trabajo… Por cierto, no quiero dejar de decir, que la música que acompañaba este video ha sido perfectamente seleccionada para agrandar la belleza en este viaje de recuerdos nostálgicos y sentimientos vívidos…

Por mi parte, si me lo concedes, quiero agregar las siguientes palabras como parte de mi planteamiento interno...

Estamos saliendo de la era de Piscis,  la cual representa un tiempo de oscuridad. Esa que no nos deja ver y apreciar las formas de todo aquello que nos rodea y por más cerca que esté delante de nosotros... Y pronto, muy pronto, entrará Acuario y con esta nueva era, vendrá la luz por fin, esa luz que tantas ganas tenemos de ver para apreciar los detalles y descubrir con ello LA VERDAD!!!

 El despertar de la Humanidad está cada vez más cerca.  Ahora sí se puede vislumbrar en el horizonte, pero debemos de entender y respetar que no todos los seres humanos despertaremos a la vez… no por igual… así como en la vida real, hay gente que madruga y otros que no tanto.

En este sentido, cada uno despertaremos acorde con nuestro nivel de conciencia, vibración emocional e interés por descubrir y aprender las nuevas lecciones que nos tiene preparada la vida. Hay quien ya está despierto en la oscuridad y esperando con cierto interés e impaciente por qué amanezca y por fin… ver la luz...

¿Y por qué tanto interés en esa luz nos preguntaremos todos? Yo te diré, que  para descubrir uno a uno todos los secretos y conocer la más pura verdad de todo aquello que alguna vez nos hemos preguntado a nosotros mismos sin obtener una respuesta… por el mero hecho de no ver y estar durmiendo.

 

Queridos amigos… Dicho lo cual,  me pregunto… ¿Cuántos de esos niños de entonces están recogiendo las semillas de Luz que sembramos en ellos?... ¿Cuántos de ellos hay entre quienes escucháis este trabajo?... y añado una intensa convicción de esperanza ya que ahora os corresponde sembrar a vosotros... ¡Y hacedlo como queráis!... ¡Dejaros inspirar por vuestro Corazón!... ¡Cread un mundo nuevo!... ¡Que ese es vuestro trabajo!... ¡Y que vuestro impulso nos devuelva una nueva Humanidad!...

Cerramos este trabajo… y digo cerramos… porque a un servidor… Juan… se ha añadido hoy un colaborador que llamándose Joshua… no es “ese” Jeshua que os imagináis… aunque en la Gran Luz… ¡todos… absolutamente todos... Somos Luz!…

Pero venga… pues ya puestos... ¡a Él se lo dedicamos!…

Y a ti… sí a ti que escuchas… recibe un abrazo desde el Corazón…



La cocina de la madre



Es posible que muchos recordemos a nuestra madre… ¡y tantas veces a nuestra abuela!... Allí ella… manejando fogones, pelando patatas o tomates y llorando con la excusa de las cebollas… preparando guisos que recordamos sabrosos… mientras que otras… ¡quizá muchas!... la pobre solo echaba en la cacerola… pues lo que había…

Pero ante nuestra mirada infantil… siempre ¡era como una hada madrina para la que… en su sagrado recinto… todo era posible!...

 

Ella… allí en su cocina… era como una directora de orquesta… ajustando sabores… midiendo la sal… y controlando el fuego para que de  todo ello surgieran sabores mágicos e irrepetibles…  surgieran  las risas que no siempre eran posibles alrededor de una mesa en la que los chicos parecían dispuestos a comerse las piedras… y si eras chica y casi como por real decreto… ¡siempre estabas obligada a poner y retirar la mesa!… y el padre… ¡Ahhh, el padre!... ¡siempre obligado a ser juez improvisado!… algunas veces su juicio era excesivo pero había días en los que… en él…  se ablandaba el niño que también era…

Un escenario era… ni más ni menos que… ¡La cocina de la madre!...

 

Pues bien… ahora… amigo, amiga mía… cierra por un momento los ojos y vuela hacia tus cocinas…  vuela hacia los fogones de tu Corazón…  allí donde como una madre… ¡siempre te esperas!...

Vuela y  siente el goce de cocinar tus guisos en los fogones de tu propia Luz… condiméntalos con la ternura de la madre que encierras… y que tus manos sirven tus mejores platos al mundo…

Y si por las causas que sean… te ves forzado a comer platos poco apetecibles o  a beber desagradables brebajes… observa como la Madre en tu Corazón siempre se sienta a tu lado y te aplica árnica o  linimentos que solo Ella conoce… y te dice… ¡adelante!... ¡animo!... ¡que todo pasa!... ¡Y te recuerda que el sabor de ese plato siempre es el resultado de tu cocinar en la vida!...

Pero esa es tu batería de cocina… tus dispensadores de especias… y es la paleta necesaria con la que… poco a poco… vas sembrando las semillas de la comprensión en ti… para, después, cosechar para el mundo tu sabiduría y compasión…

 

Y  ¡eso sí!... ¡que también albergas al mítico Rey Arturo en ti… y nunca olvides que a través de tus grandes o pequeñas cosas… tu objetivo es servir el grial de tu Luz al mundo…

¡Y que se sienten en tu mesa tus caballeros!… ¡que se sienten las doce elevadas especias de tus cualidades!...  y que sean como la sal y el azafrán con los que tu Corazón condimenta sus guisos en la Vida!…

 

Y amigos todos… ¡mmmm!... ¡que goce cuando la Vida… atenta a la Ley de Compensación… nos sirve el mejor de Sus guisos!...

 

Y si… es cierto que hay momentos de amargura… pero mi querido compañero de sendero,  en la cocina de tu Corazón… y permíteme poner este ejemplo…  también se saborean los buenos tazones  del chocolate de la belleza…  ¿o no es así?...

Que cuando debido a una frase elevada… una mirada cálida por la que parece precipitarse el mismo Creador… o cuando te relajas  escuchando esta u otra obra musical…  Acaso… ¿no te sientes como si tú mismo fueras el compositor inspirado… el embravecido director… o la soprano iluminada?... 

 

 ¿No degustas… como Alma… ese plato como un momento mágico… breve pero intenso… de un avance de la perfección?  

¿No adviertes… aunque sea en un pequeño “aquí y ahora”… toda la inmensidad que encierras?… ¿no se acrecienta tu impulso a retornar al Hogar celeste de donde saliste y de nuevo… sentarte frente a la Gran Madre de la Vida?… ¡Si!... allí donde Ella prepara los platos de la Perfección… de la Belleza y del “no tiempo”...

¡Y qué épicos momentos en pos de Su Regazo!...  ¡que búsqueda en pos de la Verdad!... que cuando la crees atrapada… y tal  como por la delicadeza de una mariposa… y para no herirla…  abres las manos del Corazón y permitiendo, así,  que vuele decorando la belleza de las flores… agitando sus aromas que… tal como inciensos… son elevados en el altar de una Naturaleza creada para entregarte sus Verdades… que son tuyas… y que tan solo esperan que las  reclames...

¡Ahhhh, las cocinas de tu Corazón!... y mira… obsérvate por un agujerito… y dime… ¿no eres tú el chef?... ¿Y cuál es tu secreto?... ¿Qué “sal de la vida” utilizas en tu cocina?... ¿quizá sea el azafrán del Amor?... ¿No deseas encender el Fuego de tu Corazón?… ¿cocinar con las cacerolas de la intuición… y compartir tus guisos con la Humanidad que te acompaña en el sendero de la Vida?... y saborear los platos del amor… de la fraternidad… de la creatividad…

¡Que nos alumbre la Luz del Alma!…  y ¡qué bien al sentir que todo está conforme al  “Gusto del Gran Chef”!… ¡Sí!… ¡Ese que no conocemos su nombre!... y cuyo restaurante nunca cierra sus puertas y en las que lucen todas las estrellas Michelin... bueno… la verdad es que… lucir… lucir…  ¡lucen todas!...

Pues venga… ¡vamos a él!... ¡Compartamos mesa en ese Restaurante!… ¡que seamos servidos por los propios ángeles!... y que las recetas del Chef… un guiño de satisfacción … ¡un sincero me gusta!… y el amor como postre… todo ello haga de los platos… ¿pues que te voy a decir compañero?... ¡Un manjar de dioses!... y no olvides… ¡que eso es lo que tú eres!...

¡Va pues un brindis por ti!… ¡por todos!… ¡Por la cocina de la Madre!…

 

Desde el Corazón

Juan



EL LAGO DEL CIELO


¿No te apetece respirar el aire fresco de la libertad?… ¡A  mí sí!... Y sentir el impulso de la vida… descubrir los caprichos que dibujan las nubes… abrir senderos entre matorrales olorosos… y ¡ay, ojala pudiera!... conversar con los animalitos de sus cosas… que con seguridad que, para ellos, son muchas…

 

¡Y seguro que tú… amigo, amiga que me escuchas… también necesitas respirar ese aire… ¡Venga pues!... ¡Saquemos a pasear a nuestra imaginación!... ¡Vayamos de excursión al “Lago del Cielo”!...

 

¿Qué dónde está?... ¿Acaso está muy lejos?... ¡qué más da!... ¡Que el Corazón no conoce distancias!… dibujémoslo con trazos de colores… y vistámoslo con los reflejos del cielo…

 

Y unámonos  en una agradable conversación y desear volar  como  pajarillos… ¡y que gozada de libertad para el niño que… para los grandes momentos… siempre aguarda en nuestro Corazón!… ¡Ahhh, volar por encima del  verde-azul de la bruma  que confunde bosques y montañas!…  

 

¡Y  qué   nos acompañe la sed de la certeza!... esa certeza que siempre parece jugar con nosotros al escondite… pero amiga mía… ¡bien sabes que  cuando se despereza en ti una corazonada…  cuando renace un  impulso que parecía dormido… cuando  dibujas en tu cara una sonrisa amable…  es entonces cuando parecen despejarse las dudas… Es cuando… ¿cómo diría?... te sientes integrada en “lo cierto” de ti misma…

 

¡Ayyy, las dudas!... ¡que obstinadas pero que grandes maestras son!... ¡Y cómo nos muestran al  aprendiz de la Vida que somos y encarnamos!…  Pero convendrás  conmigo que es a través de ellas como percibes en ti al maestro que encierras!… O acaso... ¿No eres tú… no soy yo…  aprendiz y maestro de nuestras cosas… en cada uno de los trabajos de nuestra vida?… Escucha el silencio de tu Corazón… ¿Que puedes decir que en ese silencio no sepas ya?...

 

¡Pero vaya!... ¡mira que belleza!... ¡que aguas de plata serpentean entre las siemprevivas y las piedras redondeadas por su paciencia  y por el tiempo!... ¡bebamos en él y compartamos su alegría!...

 

¡Y ánimo que ya falta  poco!... Calmada la sed y envueltos en el aroma de las manzanillas y la flor de mayo… un rato de silencio y  ¡venga… un repecho más!… y por fin… el “Lago del Cielo”...  ¡Una obra de los dioses!... Una mezcla de agua… cielo azul…  reflejos de árboles y montañas… y el reflejo de la imaginación creadora del Corazón hecha realidad…

 

Y allá al fondo… como guardián de  una pinada… un hotelito de madera y salpicado de rojo por las muchas macetas de geranios en sus ventanas…

 

¡Vayamos a él!... Leamos la leyenda grabada a fuego y colgada a la entrada…

 

“El sentido del tacto expresa la delicadeza de ti mismo… tu prudencia mide la experiencia que has acumulado en los tiempos… y tu precipitación advierte cuanto… aún…  has de  pulir. ”

 

Leer la frase y percibir una extraña sensación de  “aquí y ahora” es todo uno… mientras que el recepcionista… atento y amable… nos comenta que el leerlo le sugiere la complejidad del Ser Humano… sus carencias… pero también los tesoros  que encierra… la capacidad para sentir la sutileza del Amor y la medida con la que la sensibilidad lo expresa en la vida…

 

Y como que la Vida nos ofrece este regalo… ¡aquí nos quedamos unos días!... ¿Te parece bien?... ¿Qué no tienes tiempo?... Bueno… recuerda que en tu Corazón hay muchos espacios… y que tu… la realidad de ti mismo… ¡está al margen del tiempo!...

 

Y pasear... perder la mirada apoyado en un pino… silenciar la mente… ¡Ah, amigo, amiga mía!... ¿Cómo perderte el sentir de la magia de sus aguas  deslizando… sutilmente… tu mano por ellas?...

 

E inspirar… sentir en tu cara el aire fresco de la montaña… y preguntarnos… más bien sentir la belleza del  silencio… de la sutilidad…

 

¡Alejarnos del tiempo!... acompañarnos de un dialogo intenso… y deseando un pequeño sorbo del Manantial de la Belleza, Perfección y Vida que brota en ti… en mi…

 

“Si proteges una flor entre tus  manos … ¿Es lo mismo que si la acaricias?...

¿Has intentado hacerlo en alguna ocasión?...

 ¿No es la sutilidad de tu tacto la diadema con la que el Amor te corona?…

¿No reverdece tu sensibilidad? …

¿No sientes como la magia  de la energía se irradia por tus manos?...

¿No se difunde tu  Luz  más allá de la densidad?”…

¿Acaso  el tacto y la sutileza de tu Corazón…  no te sugiere el misterio de la Perfección oculta en todas las formas?…

 

Pero… ¿Cómo percibir ese misterio en las formas?… ¿Cómo advertir en ellas el Gran  Propósito?... ¿Cuál es el cemento que puede unificar todas las formas de mí vida y comprenderlas?... ¿será la compasión por todas ellas?…

 

“¡Bien dices!... la Compasión es el colirio que disuelve de tu mirada toda diferencia!… ¡Que el Amor es principio y fin en sí mismo…! 

 

Que en la medida que distingues la sutileza contenida en lo exterior… percibes que tu  Corazón es una ventana abierta por la que te asomas a la Perfección de tu Interior”…

 

Y  cuando la sensibilidad  parezca haberse ausentado… no será sino el aviso de una renovada delicadeza que se dispone a tomar … de nuevo… cuerpo en ti…

 

Y que tu sensibilidad… el “buen hacer”…  sea la ventana por la que captes la  Luz que expreso  a través de  ti...  

 

Mira… comprende… y actúa  por Mi…

Que Yo soy tu…”

 

 

Amigos… ¿Cómo no alquilar una habitación en ese hotelito y hacer de él como una avanzada del Hogar Celeste…

¿Cómo no pasar unos días paseando por las orillas del lago… tirar de remo y navegar… sentirte gratamente ocioso bajo la sombra de los pinos… y observar… contemplar… vivir… ¿Vivir?... ¡Si!... ¡vivir!... y que tu corazón responda...   ¿por qué no?... ¿No te reserva la Vida una infinitud de sorpresas cuánticas?... ¡Toma la que desees ya que sea la que sea!... ¡Siempre es la tuya!...

Desde el Lago del Cielo… allá en el Corazón…


Juan



EL SENTIDO DEL NO-TIEMPO


Queridos amigos… de nuevo un saludo…

En episodios anteriores de esta serie… la “Luz del Alma”… nuestra mirada se apercibió de la Belleza que se encierra absolutamente en todo…  también el silencio abrió nuestros oídos para  escuchar las palabras del Corazón… y… ¡cómo no!... un buen día de excursión con amigos y todos sus niños… ¿lo recordáis?... la fragancia de lo sutil nos hizo… digamos… olfatear Su presencia…

Otro día… ¿cómo no recordarlo?...  nos sentamos gozosos alrededor de una mesa donde la Madre… ¡ahhh, siempre esa Madre interna y presente!... nos invitó a degustar la Vida…

Y en el episodio anterior… ¡cómo olvidarlo!... gozamos con una excursión al “Lago del Cielo” y paseamos por sus orillas… respiramos su aire… charlamos sobre el sentido del tacto y la sensibilidad… y hasta nos atrevimos a remar… cautelosamente… con una barquita que parecía que alguien la había dejado allí para nuestro disfrute…  

Compartimos conversación y silencio… un silencio solo alterado por el saludo de algún que otro turista y…  ¡qué  gran compañía también!... por el trino de algún que otro pajarillo…

¡Ahhh!... que grandes momentos!…

Pero… ¡que caray!... ¡nos lo merecíamos!... ¡que el goce de lo amable que surge en tus días no es casual!... ¡Que… erróneamente… se  nos ha enseñado a ser aplicados… a interpretar que todo momento de asueto es… curiosamente… perder el tiempo!... Pero os digo amigos…  ¡Qué gran regalo de la Vida esos días...! ¡y qué  ocasión  para hacer un reseteo de lo mejor de uno mismo y vivir… sentir la vida con un impulso renovado!...

Yo… por mi parte…  decidí pasar unos cuantos días más aquí… tratar de sentir una paz que solo al margen del tiempo es posible encontrar… y vivirla sin necesidad de contar los segundos y minutos que a veces nos acosan… Simplemente… ¡ser y estar!... sin más…

¡Que sí!... que a ti también te hubiera gustado quedarte... que tenías tus cosas que atender… pero, en verdad,  tu Corazón nunca se fue… y aquí está de nuevo tu compañía…  ¡gracias por compartir todos estos momentos!...

Y puesto que la luz… ¡y somos Luz!... crea un mundo de posibilidades cuánticas… ¡Que sea así!... ¡volvamos a pasear nuestras reflexiones entre los pinos!... A sentir como casi… casi… nuestros brazos los abrimos al viento de la libertad y se transforman en las alas con las que volar a un mundo donde nuestras ilusiones son posibles…

En el hotelito me han dicho que hay un sedero que conduce a una fuente que por aquí la llaman la  “Fuente del Tiempo”… ¿Qué nombre tan intrigante!…  ¿cómo no ir y probar su agua?…

Pero… ¡ojo!... nos han advertido acerca de que el agua se puede beber pero que… ¡no calma la sed!… ¡mmmm!... ¿”Fuente del Tiempo”?... ¿No calma la sed?... ¡que reto para  la curiosidad!…  ¡Bebamos pues sus aguas!... y puesto que somos libres… ¡Bebamos de esta metáfora!...

Y cierto es… el agua de la “Fuente del Tiempo” es insaciable… Cuanto más bebes de ella menos se sacia esa necesidad que sentimos por liberarnos de él…

¡Y tiene tantos diablillos engañosos a su servicio!... Medios de comunicación, redes sociales, los agobios de la esclavitud a un horario… tus días… ¡tú vida sujeta a su control!… a un ¿para cuándo esto y lo otro?... un ¡ufff, que se me hace tarde!... ¡Qué cuánto tiempo ha pasado!... y, a veces… un angustioso ¡Cuánto falta todavía!...

Amigos míos… ¿no será el apego que sentimos a las cosas?… ¿El apego que nos urge a desear su posesión o el temor a perderlas?... ¿será esa irreprimible necesidad de controlar, medir, anotar y juzgar todo con la balanza de la lentitud o la rapidez con la que somos castigados  o somos premiados?... ¡Que terrible es como nos condiciona!... ¡Que siempre tenemos la sensación de llegar pronto o de llegar tarde!... pero seamos esperanzados… Basta observar como un cierto sentimiento de rebeldía está brotando en muchos hombres y mujeres… ya sea por el hastío del control… ya sea por el hastío de una esclavitud moderna en la que los grilletes ya no son de cuerda… son dígitos implacables… ¿Convienes conmigo en que todo apego… ese “por si un acaso”… es la fuente de  ese gran estafador que es el tiempo?

¿Y no será el desapego una de las llaves maestras que lo diluyen?... ¿No es quizá el saber adaptarte a las circunstancias?…

Y así… amigos míos… ocupados en estas reflexiones y un nuevo sendero… dejamos atrás la “Fuente del Tiempo”…

Y andar… ver… gozar del bosque… pero…  ¡atención!… ¿no percibes un denso silencio?... ¿cómo sientes como si entraras en un espacio  envolvente?… ¿no crees que la sutilidad de “algo” invisible roza tu cuerpo?...

Pero sea lo que sea… ¡Que agradable sensación la de sentir y ser abrazados por la Energía!... ¡¡Y que silencio… que equilibrio… qué casi no sentir la necesidad de respirar  dentro de la burbuja del no-tiempo!!...

¡Y me sugiero!... ¡Te sugiero!... ¡sí!... ¡Interiorízate!... ¡¡Siente el no-tiempo en ti!!... Hazlo tuyo… siente ese pequeño “aquí y ahora” que aflora de lo eterno de tu naturaleza…

¿Puedes percibir que la consciencia de tu Alma es un globo inmenso de Luz?…

¿Ajena al tiempo y eterna pues en si misma?…

¿Que vive al unísono todas y cada una de sus experiencias en la densidad?

¿Que tú… tal como te ves y sientes…  constituyes para Ella… una… digamos… línea temporal de experiencia?...

¿Que eres… al tiempo que lo fuiste… en Su visión de la eternidad… un comerciante griego, un atlante, un mongol estepario… hombre… mujer?… o… ¡vete a saber de qué  otro planeta!...

¿Qué amaste y fuiste amado… odiaste y odiado… pero siempre tú… y por tanto permíteme un consejo… bien está que busques en toda esa maraña del tiempo  conocerte a ti mismo…

 

Pero mira… quizá mejor… ¡Que aflore de ti… lo mejor de ti!...  ¡¡Se tú mismo!!...

 

Que tú… precisamente tú… eres la esencia… la síntesis de tu vida… el propósito de la Vida esférica de tu Alma… Y que la densidad en la que te desenvuelves expresa la síntesis de toda tus experiencias pasadas…

 

Y que tu elevado sentimiento… ¡ay, amiga… esa pequeña perla en tu Corazón!... ¿no será la síntesis anticipada de toda la gloria que te aguarda?...

 

Todo consiste en retomar, obligadamente, el control de las manecillas del reloj… Pero… ¡no!... el duendecillo que se oculta en él ya ha sido descubierto… ¡Que jamás crea que seduce nuestros oídos!... ¡Que estamos rodeados por el tiempo porque queremos!... ¡Porque es a través de él como experimentamos en la densidad!... aunque a veces despistamos a ese duende… lo adormecemos con la magia de nuestro silencio… y de nuevo nos introducimos dentro de la esfera del “no-tiempo”… nos apercibimos dentro de la Esfera del Alma…

Pero… ¡ea!...  no apetece abandonar la burbuja del “no-tiempo”…  pero la Vida casi siempre nos obliga… y lo sabemos bien… ahora sabemos  dónde  está y… ciertamente que volveremos…

Así es que pagada la cuenta en el hotelito… tras un saludo amable con su encargado y un más que deseado  reencuentro  con  el “Lago del Cielo”… una última mirada y una última reflexión…

¿Será que despertar al “sentido del no-tiempo” es como abrir los ojos en la Luz del Hogar que se alza en el centro mismo de tu propio  Universo?…

Amigos todos… ¡Cuánto agradezco y comparto vuestras reflexiones y comentarios en el chat!...  Pero mirad… sobre todo… ¡muy sobre todo!... os doy las gracias por el Amor que en vuestras pequeñas y también grandes cosas… regaláis al mundo…

Desde la visión de un paisaje tranquilo… silencioso… y ajeno al tiempo…

Juan